El biselado es una técnica de diseño de la junta soldada que consiste en desbastar el borde de los metales base a unir, con el fin de acceder de manera eficiente a la raíz del cordón de soldadura y asegurar la fusión completa, sobre todo en espesores gruesos.
El bisel puede realizarse en ambos metales a unir o bien en uno de ellos. Además, el desbaste puede estar en una de las caras de ese metal, o en las dos (superior e inferior), generando lo que se llama un “doble bisel”.
El nombre del bisel se expresa generalmente en letras, determinadas por la forma en la que se genera el desbastado del borde. Veamos primero qué partes componen a un bisel, y después repasamos los tipos de chaflán más frecuentes.

Es el ángulo de apertura formado entre los dos bordes desbastados de los metales base, generalmente entre 60° y 70°.

Es la porción del borde del metal base que no fue desbastada, ubicada en la base de la ranura del bisel.

Es la separación que se deja entre las piezas a unir, en la base del bisel, para permitir el acceso y la fusión completa de la raíz del cordón.

Son las primeras pasadas de soldadura, aplicadas en la base del bisel para fusionar la raíz de la unión.

Son las pasadas de soldadura que se aplican después de la raíz, para ir completando el volumen del bisel hasta acercarse al espesor total de la pieza.

Es la o las pasadas finales de soldadura, que completan el relleno del bisel hasta el nivel de la superficie del metal base.

Es el material de aporte que queda por encima del nivel de la superficie del metal base, en la soldadura de terminación.
Los bordes de ambos metales se unen sin desbaste angular, es decir, sin apertura de bisel entre las piezas.
Desbaste angular en el borde de una sola de las piezas, dejando un talón recto en la base, con forma similar a la letra Y.
Desbaste angular en los bordes de ambas piezas, que al unirse forman una ranura en forma de V.
Desbaste angular asimétrico en el borde de una de las piezas, con forma similar a la letra K.
Desbaste curvo en el borde de una de las piezas, con forma de U, generando una ranura redondeada en la base.
Desbaste curvo en forma de U aplicado en ambas caras de la pieza (superior e inferior), es decir, un doble bisel con ranura redondeada de los dos lados.
Desbaste curvo y asimétrico en el borde de una sola de las piezas, con forma similar a la letra J.
Desbaste angular en forma de V aplicado en ambas caras de la pieza (superior e inferior), es decir, un doble bisel simétrico.
En acero al carbono, la potencia de soldadura sugerida es de 40 A por mm de metal a soldar. Para un espesor de 2 mm alcanza con unos 80 A, algo que resuelve cualquier equipo estándar (130 a 500 A; en herrería convencional, 200 a 250 A monofásicos). Pero si aparece una pieza de mayor espesor —por ejemplo, un perfil IPN con alma de 8 mm— la regla de los 40 A/mm exigiría 320 A, algo que un equipo de 200 A no puede entregar en una sola pasada.
Al desbastar el ángulo de los bordes con un bisel, se disminuye el espesor relativo del metal a soldar en cada pasada, permitiendo completar el espesor final de forma gradual. La potencia requerida es la necesaria para fundir entre pasada y pasada, y no es acumulativa: si lo fuera, en la última pasada nos enfrentaríamos igual al espesor total de la pieza.
El bisel permite acceder a la raíz del cordón y soldar espesores gruesos sin generar choque térmico ni debilitar la unión, combinado con un proceso de soldadura secuencial en pasadas de raíz, relleno y terminación. De ahí surge el refrán entre soldadores: “con cualquier equipo de soldadura podemos soldar un barco entero” — el secreto está en desarrollar los biseles necesarios para los espesores gruesos y trabajar de manera secuencial con diferentes pasadas.